En nuestra búsqueda de bienestar, a menudo nos enfocamos solo en los nutrientes, las calorías o las dietas de moda. Pero la comida es mucho más que simple combustible; es cultura, tradición y, para muchos, una forma de conexión espiritual. En este post, exploraremos cómo la nutrición, los beneficios de ingredientes comunes como el ajo y el yogur, y el concepto sagrado del Prasadam pueden ayudarnos a ver la comida desde una perspectiva más holística y consciente.
El Prasadam: Una ofrenda de amor
En la tradición hindú, Prasadam se refiere a la comida que ha sido ofrecida a una deidad. Esta ofrenda no solo es un acto de devoción, sino que transforma la comida de algo mundano a algo sagrado. Una vez que la deidad la “acepta”, se considera bendecida, purificada y llena de energía espiritual. Al consumir este Prasadam, los devotos creen que reciben la gracia divina.
El concepto de Prasadam nos enseña una lección fundamental: la importancia de la intención y la conciencia al preparar y consumir nuestros alimentos. Al cocinar con amor, gratitud y respeto, no solo nutrimos nuestro cuerpo, sino también nuestra mente y espíritu. Se trata de ver cada comida como una oportunidad para honrar la vida y la energía que nos sostiene.
Beneficios saludables en tu plato: Ajo y yogurt
Más allá de la espiritualidad, una nutrición equilibrada es clave para un cuerpo sano. El ajo y el yogur son dos ingredientes comunes, pero con poderosos beneficios que vale la pena destacar.
El Ajo: El antibiótico natural. Este humilde bulbo es una potencia nutricional. Su compuesto principal, la alicina, tiene propiedades antibacterianas y antivirales que pueden ayudar a reforzar el sistema inmunológico. El ajo también se ha asociado con la reducción del colesterol y la presión arterial, convirtiéndolo en un aliado para la salud cardiovascular. Añadir ajo a tus comidas no solo mejora el sabor, sino que también te ofrece una dosis extra de bienestar.
El Yogur: El superalimento probiótico. El yogur, especialmente el natural y sin azúcar, está lleno de probióticos, bacterias beneficiosas que son esenciales para una digestión saludable. Un intestino sano no solo mejora la absorción de nutrientes, sino que también está estrechamente relacionado con un mejor estado de ánimo y una fuerte función inmunológica. El yogur también es una excelente fuente de calcio y proteínas, fundamentales para la salud de los huesos y los músculos.
Nutrición equilibrada: Un acto de autocuidado
Aunque los beneficios de ingredientes específicos son importantes, la base de una vida sana es la variedad y el equilibrio. No existe un “superalimento” mágico, sino una combinación de frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables que trabajan juntas para nutrir el cuerpo.
Una nutrición consciente implica:
Escuchar a tu cuerpo: Presta atención a las señales de hambre y saciedad.
Disfrutar de la comida: Saborea cada bocado y aprecia los sabores y las texturas.
Comer con gratitud: Agradece la oportunidad de alimentarte de forma sana y deliciosa.
La próxima vez que prepares una comida, considera el concepto de Prasadam. Cocina con una intención positiva, conéctate con los ingredientes y consume tu plato con gratitud. Al hacerlo, verás que la comida no es solo una necesidad, sino un camino hacia el bienestar integral del cuerpo y el alma.
¿Qué ingrediente saludable te gustaría incorporar más en tu rutina? Comparte tus ideas en los comentarios.
Receta del libro Prasadam, cocina divina, de Templo de Kirshna.
El Chandra Namaskar, o “Saludo a la Luna”, es una secuencia de posturas de yoga que, a diferencia del conocido Saludo al Sol (Surya Namaskar), está diseñada para calmar y relajar el cuerpo y la mente.
¿Qué es?
Es una serie fluida de movimientos que se realizan de forma lenta y consciente. Mientras que el Saludo al Sol se asocia con la energía solar (calor, actividad, energía Yang), el Saludo a la Luna se conecta con la energía lunar (calma, frescura, energía Yin). Por eso, es una práctica ideal para:
Finalizar el día y liberar el estrés acumulado.
Prepararse para la meditación o para dormir.
Encontrar un estado de paz interior.
¿Qué posturas incluye?
Aunque existen varias versiones, la secuencia clásica suele ser simétrica y se mueve de un lado a otro. Algunas de las posturas (asanas) más comunes que la componen son:
Postura de la Montaña (Tadasana): Para centrarse al inicio.
Media Luna (Indulasana): Estiramientos laterales para abrir el cuerpo.
Postura de la Diosa (Utkata Konasana): Para fortalecer las piernas y caderas.
Postura del Triángulo (Trikonasana): Estiramiento de los costados.
Media Luna Creciente (Anjaneyasana o Sanchalasana): Estiramiento de la cadera.
La secuencia se realiza de un lado, se vuelve al centro y se repite del otro lado, creando un flujo circular y equilibrado.
Principales Beneficios
Aporta calma y relajación: Ayuda a tranquilizar el sistema nervioso.
Mejora la flexibilidad: Estira y fortalece piernas, brazos, columna vertebral y cadera.
Ayuda a conciliar el sueño: Al liberar tensiones, es excelente para quienes sufren de insomnio.
Fomenta la introspección: Es una práctica más meditativa que energética, ayudando a conectar con el lado más receptivo e intuitivo.
La energía de la Luna
El Chandra Namaskar o Saludo a la Luna es una práctica de yoga que va más allá de las posturas físicas, ya que trabaja directamente con las energías sutiles del cuerpo. A diferencia del Saludo al Sol, que genera calor y energía, el Saludo a la Luna se centra en la calma, la receptividad y el equilibrio.
A continuación, se detalla la explicación de las energías que se mueven en esta práctica:
1. Energía Lunar (Yin)
El Chandra Namaskar está profundamente conectado con la energía lunar, que en el yoga se conoce como energía Yin. Esta energía se caracteriza por ser:
Refrescante y calmante: Ayuda a enfriar el cuerpo y a tranquilizar el sistema nervioso, siendo ideal para practicar al atardecer o antes de dormir.
Receptiva e intuitiva: Fomenta la introspección, la creatividad y la conexión con la intuición, a diferencia de la energía solar (Yang), que es más activa y orientada a la acción.
Femenina: Se asocia con las cualidades femeninas de suavidad, fluidez y nutrición, lo que la hace una práctica muy recomendada para las mujeres, especialmente durante la menstruación, para honrar los ciclos naturales del cuerpo.
2. Activación del Ida Nadi
En la filosofía del yoga, el cuerpo posee canales de energía sutil llamados nadis. El Saludo a la Luna está diseñado para activar y equilibrar el Ida Nadi, el canal lunar.
Ubicación: El Ida Nadi se encuentra en el lado izquierdo de la columna vertebral y se asocia con la fosa nasal izquierda.
Función: Este canal gobierna el sistema nervioso parasimpático, responsable de la respuesta de “descanso y digestión”. Al estimularlo, el Chandra Namaskar ayuda a calmar la mente, reducir la ansiedad y liberar el estrés acumulado.
Dualidad: La práctica del Saludo a la Luna, al equilibrar el Ida Nadi, complementa al Saludo al Sol, que activa el Pingala Nadi (el canal solar), creando un balance armonioso entre las energías opuestas del cuerpo.
3. Efectos en el Cuerpo Energético
Al practicar Chandra Namaskar de forma consciente, se busca un estado meditativo que nutre el alma y el espíritu. Los movimientos fluidos y simétricos de la secuencia ayudan a:
Liberar tensiones: Las posturas de flexión lateral y apertura de cadera liberan la energía estancada en estas áreas, que a menudo acumulan estrés emocional.
Fomentar el equilibrio: La naturaleza cíclica de la secuencia, que se repite en ambos lados, promueve la armonía entre el lado izquierdo (lunar) y el lado derecho (solar) del cuerpo.
Cultivar la paz interior: La práctica regular ayuda a sincronizar los movimientos con la respiración, lo que induce un estado de serenidad y bienestar profundo, permitiendo una conexión más íntima con uno mismo.
Cuando predominan los aspectos de Ida, existe una propensión a la interiorización y la búsqueda dentro de sí mismo. Si no se equilibran con la acción en el mundo exterior, se puede caer en una actitud de auto-centramiento y egoísmo que bloqueará la búsqueda espiritual.
Desde la óptica del Yoga, el verdadero adepto es aquel que armoniza su crecimiento interior a través de la meditación con su actividad en el mundo exterior.
Por esta razón, en el Yoga, se ha insistido en la necesidad de equilibrar Ida y Píngala.
Elige tu saludo
A continuación encontrarás algunas propuestas distintas para realizar tu saludo a la Luna. ¿Con cuál te sientes mejor?
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Referencias:
Claves del Yoga, teoría y práctica de Danilo Hernández, Swami Digambarananda Saraswati.
Dentro del Hatha Yoga, Surya Namaskara, conocido como el Saludo al Sol, es una secuencia de doce posturas de yoga que se ejecutan de manera consecutiva.
Su práctica regulariza e incrementa el flujo de las energía vitales y mentalmente, proporciona un estado receptivo y sereno.
Independientemente de la velocidad, los doce movimientos han de fundirse en un solo gesto, fluido y sin interrupciones, asemejándose a la respiración. Este proceso debe mantener una cadencia rítmica y suave que el practicante ajustará progresivamente.
Tres vueltas pueden ser una forma excelente de comenzar el día.
Para su correcta realización, se aconseja efectuarla con el estómago vacío.
Evita forzarte o convertir el saludo en una competición.
Existen dos modalidades para la práctica del Surya Namaskara: con o sin la entonación de mantras.
El término Namaskara se traduce como “inclinarse” o “saludar”.
Los mantras asociados al Saludo al Sol (Surya Namaskar) son cánticos védicos ancestrales que se entonan, de manera audible o interna, a lo largo de las distintas asanas. Éstos sirven para rendir tributo al sol, reconocido como el dador y preservador de la vida.
Cada una de las doce posturas que componen el Saludo al Sol posee un mantra específico asociado. Al integrar estos mantras, la práctica del Surya Namaskara adquiere un ritmo consciente, sincronizado con el canto.
La combinación de la disciplina física de las posturas y la vibración sonora de los mantras potencia significativamente los beneficios energéticos de esta venerable práctica.
Comienza tu saludo
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Sánscrito, traducción y significado
1 ॐ मित्राय नमः – Om Mitraya Namaha: Saludo al que es amigo de todos. 2 ॐ रवये नमः – Om Ravaye Namaha: Saludo al que está luminoso y radiante. 3 ॐ सूर्याय नमः – Om Suryaya Namaha: Saludo al que hace desaparecer la oscuridad e induce a la actividad. 4 ॐ भानवे नमः – Om Bhanave Namaha: Saludo al que ilumina todo. 5 ॐ भगाय नमः – Om Khagaya Namaha: Saludo al omnipresente que se mueve a través de los cielos. 6 ॐ पुष्णे नमः – Om pushne Namaha: Saludo al dador de vida y plenitud. 7 ॐ हिरण्यगर्भाय नमः – Om Hiranya Garbhaya Namaha: Saludo al ser cósmico dorado y brillante. 8 ॐ मरीचये नमः – Om Marichaye Namaha: Saludo al señor del amanecer de infinitos rayos. 9 ॐ आदित्याय नमः – Om Adityaya Namaha: Saludo al hijo de Aditi, la madre cósmica. 10 ॐ सावित्रे नमः – Om Savitre Namaha: Saludo al responsable de la vida. 11 ॐ आर्काय नमः – Om Arkaya Namaha: Saludo al que es digno de alabanza y gloria. 12 ॐ भास्कराय नमः – Om Bhaskaraya Namaha: Saludo a quien nos guía hacia la sabiduría y la iluminación.
La práctica con su bijamantra
Otra forma de integrar la práctica del mantra en el asana es recitando únicamente su bijamantra1:
1 Pranamasana – Om Hram 2 Hasta Uttanasana – Om Hrim 3 Pada Hastasana – Om Hrum 4 Ashwa Sanchalanasana – Om Hraim 5 Parvatasana – Om Hraum 6 Ashtanga Namaskara – Om Hraha 7 Bhujangasana – Om Hram 8 Parvatasana – Om Hraim 9 Ashwa Sanchalanasana – Om Hrum 10 Pada Hastasana – Om Hraim 11 Hasta Uttanasana – Om Hraum 12 Pranamasana – Om Hrama
Explicación
En el vídeo que encontrarás a continuación, tendrás la oportunidad de observar de forma completa y detallada la secuencia propuesta.
Se muestra paso a paso cómo realizar una vuelta tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, explicando con claridad cada movimiento involucrado.
Además, te explicamos cómo sincronizar correctamente la respiración con el desarrollo de cada asana.
La consciencia en la respiración aporta fluidez, equilibrio y conexión cuerpo-mente durante la ejecución.
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Bibliografía y créditos:
Claves del Yoga. Teoría y práctica. Swami Digambarananda Saraswati-Danilo Hernández. https://www.in.yoga/en/surya-namaskar-mantra/ https://www.youtube.com/@VedaVidya Musica: BluBonRelaXon from Pixabay Fotos; Freepik.es
Bijamantra: Semilla. Raíz del mantra. Vibración sonora que tiene su origen en la Consciencia Trascendental. Claves del Yoga. Teoría y práctica. Swami Digambarananda Saraswati-Danilo Hernández.↩︎
La forma y el fondo de cómo vivimos y lo que hacemos se refleja en la meditación.
¿Qué haces durante el día? Pero sobre todo, ¿Cómo lo haces? ¿Cuál es tu grado de presencia o de dispersión? ¿Cómo reaccionas, si es que reaccionas, a las vicisitudes diarias?…
En la meditación aparece lo que ya te sucede,
pero te paras para mirarlo…, para Verte. Aunque, al igual que en discurrir cotidiano, es probable que, consciente o inconscientemente, también en la meditación busquemos fugas, huidas del “insípido presente”: nos dormimos, o nos quedamos “en babia”, o nos enredamos en alguna elucubración, o nos “agarramos” a la respiración para no ver, o nos obsesionamos con la postura, etc.
La meditación no suele ser meditación, sino cierta purificación.
Purifico cuando miro y no reacciono con deseo o rechazo al objeto que tengo delante. Purifico cuando observo con lucidez y ecuanimidad.
Y cuando se ha limpiado al menos bastante “hojarasca”…,
entonces Vemos…o, más bien, sucede el Ver… Aparece el Silencio de fondo…, la Paz de fondo…, la Consciencia desnuda…
Es entonces cuando la meditación sucede…No meditamos… Desaparece el meditador y la Meditación sucede…
“Cuando se neutraliza la influencia de rajas (actividad) y tamas (inercia) la mente se queda inmóvil, como las aguas de un lago en calma. Entonces el meditador puede ver el fondo del lago y se le revela su verdadera naturaleza.”
o, más bien, para empezar a acercarse a lo meditativo, se requiere de un interés por mirarse, un impulso interior de Ver, de querer Comprender. Porque si lo hacemos por curiosidad, por entretenerse, porque esta tarde la tengo “libre”, o porque es una moda, o porque quiero que se me vayan los problemas, o porque he oído que con esta técnica voy a “estar bien”, o porque…, … Sin ese impulso, sin esa “demanda interior” (aunque quizás al principio no sepamos que la tenemos), seguramente lo dejaremos enseguida.
Para meditar
o, más bien, para dejar que lo meditativo se infiltre en mi “casa”, he de quitar obstáculos, premisas, condiciones… He de acercarme con una actitud valiente e inocente, de apertura, de no saber. Pero si no fuera porque me molesta la espalda, o porque se me duermen las piernas, o porque he quedado, o porque hoy estoy muy preocupada por un asunto, o porque es mi cumpleaños, o el de mi abuela, o porque estoy cansada, o porque es Navidad, o porque… No pasa nada. No te molestes contigo misma. No quieras hacer…lo que no quieres hacer. Simplemente aún no ha surgido el impulso, no ha brotado el “ardiente interés”.
ese que invita a pararse y observarse, puede ser una preparación del terreno, puede ser el Tapas o práctica constante que, como dos palitos que se frotan y frotan, haga surgir la chispa que encienda un día la Demanda Interior. El Interior que empuja quizás con preguntas como “¿Quién soy yo?”, “¿Cuál es mi misión en la vida?”, “¿Es posible estar en Paz con cualquier circunstancia?”, “¿Puedo entrar y vivir desde lo No Manifestado, no visto, no olido, no tocado, no escuchado, no pensado?”
Si la meditación dependiese de que todo se arregle, de que se cumplan todas las condiciones que pongo en el “Contrato de mi editación”, de que el mundo se pare 20 o 30 min. porque “voy a meditar”…, entonces ¿cuándo empiezo?
Cuántas más condiciones pongamos a la meditación, más nos alejaremos de ella… O sea, cuantas más condiciones me pongo a mí mismo para Ser Lo Que Soy…,
más me alejo de Lo Que Soy.
Om shanti.
Escrito por José Blázquez, director de la escuela de Yoga Sati.
Dentro del Hatha Yoga, se incluye dentro de los Shatkarmas o limpiezas, ejercicios de purificación interna. Consiste en fijar la atención en un objeto o representación (estará a la altura de los ojos a la distancia de un brazo), intentando parpadear lo menos posible hasta que los ojos lloren. De esta forma, se limpian los ojos.
Dentro del Raja Yoga, la intención va más allá. Consiste en trabajar la concentración, sobre todo, la mirada interior.
En lo que concierne al trabajo de desarrollo interno, la práctica sistemática de trataka induce directamente la aparición de los estados de concentración y meditación.
Swami Digambarananda Saraswati-Danilo Hernández.
Consideraciones a tener en cuenta
Podemos fijar la mirada sobre cualquier objeto, preferiblemente que tenga algún valor o simbolice algo para el practicante (un yantra, un mandala, una llama, una bola de cristal, la representación de una deidad, etc…. También se puede elegir una zona del cuerpo también, como entrecejo o punta de la nariz.
Este objeto se colocará a la altura de los ojos a un metro/medio metro aproximadamente de distancia.
No se deben usar gafas o lentillas.
Si usamos objetos luminosos para la práctica, se deberá hacer un descanso cada dos meses.
Tipos de trataka en el Raja Yoga
Concentración externa-Bahir trataka
Concentración externa e interna-Bahir y Antar trataka
Concentración interna-Antar trataka
Bahir trataka
Cuando fijamos la atención ininterrumpidamente, sin parpadear, sobre un objeto externo. Es importante empezar poco a poco, sin forzar nada, con unos pocos minutos al principio hasta conseguir permanecer aproximadamente 10/15 minutos.
Después de un rato, cuando aparezcan las lágrimas, se cierran los ojos (podemos hacer un cuenco con las manos y tapar la cavidad ocular) y los dejaremos descansar hasta recuperarnos para continuar.
Bahir y Antar trataka
Generalmente, se usan estas dos combinaciones de concentración. Después de realizar Bahir trataka, cerramos los ojos y dirigimos la mirada interna al entrecejo. Aparecerá el “negativo” de la imagen que hemos estado mirando. Cuando esa contraimagen desparezca, abrimos los ojos y comenzamos de nuevo Bahir trataka.
Antar trataka
Visualización del objeto o imagen escogida en el entrecejo. Requiere de práctica, capacidad de visualización y una mente en calma. Una vez elegida la imagen interna, intentamos fijarla hasta su anclaje definitivo.
Esta práctica permite una mayor interiorización y profundización de la consciencia.
Swami Digambarananda Saraswati-Danilo Hernández.
Beneficios
Fortalece los nervios y músculos oculares.
Mejora la vista, sobre todo en casos de miopia.
Disuelve la tensión nerviosa y alivia el insomnio.
Tranquiliza la mente y mejora la memoria.
Aumenta la capacidad de concentración. Despierta el potencial latente en la ment y las facultades psíquicas -siddhis-
Equilibra al actividad de los nadis ida y píngala. Despierta sushumna nadi.
Activa ajna chakra y despierta la visión del mundo sutil. La energía que utiliza ajna chakra es la misma que utilizan los ojos en sus movimientos. Cuando los ojos se inmovilizan, parte de su energía queda disponible y se desliza hacia el centro más cercano, ajna chakra, el cuál se estimula, y acrecienta su actividad.
Trataka induce la aparición de los estados de concentración y meditación.
Puedes conocer y desarrollar esta práctica consultando el libro Claves del Yoga, teoría y práctica. Esta lista de beneficios están desarrolladas en este libro de forma sencilla y clara.
¡Un cariñoso saludo y mis mejores deseos de que te encuentres en Paz!
“Atha yoga anuśasanam” (Yogasutras, I,1)
Así es como empieza el texto más importante el Yoga, el cual, aunque sea un texto de Raja Yoga (de meditación) contiene “dedos” que apuntan al resto de los principales Yogas: Karma Yoga ( la acción sin interés “personal”), Bakti Yoga (o devocional) y Gñana Yoga (el de la Comprensión que “libera”).
El Hatha Yoga, el que se suele practicar en las clases, con las distintas formas y variantes, es una base, una preparación, una plataforma para escalar hacia la cima del Raja Yoga (así lo dice, por ejemplo, el Hatha Yoga Pradipika, uno de los textos más importantes del Hatha). Por eso, todo practicante serio y entregado que profundiza en el Hatha Yoga, termina incorporando también el Raja Yoga en su práctica o sadhana. Como un buen bocadillo, el Hatha Yoga es el pan, un excelente pan, pero lo que va dentro es el “jamón vegetal y espiritual” (porque no sólo de pan vive el hombre).
Así, siempre es bueno mirar e investigar en este texto de Patanjali, porque aunque es para practicantes avanzados, también es una referencia para quienes sólo practiquen asanas, respiración, pranayama y relajación.
Dice entonces este primer sutra o aforismo que “Ahora” (atha) se van a dar las “Instrucciones o Enseñanzas” (anusasanam) sobre la “Unión o Liberación” (yoga). Ahora, cuando uno se ha preparado con otros Yogas (también con el Hatha)…; ahora, cuando ya se tiene un cierto grado de purificación…; ahora… las instrucciones concisas y contundentes para llegar a la cima del Yoga.
Muy bien. Pero ¿qué es el Yoga?
“Yoga chitta vrtti nirodah” (Yogasutras, I,2)
“Yoga es el cese (nirodah) de la identificación con las fluctuaciones o modificaciones (Vṛtti) mentales (chitta)”. Es decir, cuando se deja de estar identificado o apegado con los distintos estados mentales (que son cinco). Cuando el sol de la conciencia brilla sin que ninguna nube opaque su esplendor, sin que ninguna clase de ignorancia (“avidya”) confundan al yogui con Lo que Es.
¿Y qué ocurre entonces, qué pasa cuando cesa la ignorancia que nos hace empantanarnos con los movimientos mentales o las expresiones de la consciencia (vrittis)?
“Tada drastuh svarupe’ vasthanam” (Yogasutras, I, 3)
Entonces (tada), el vidente o yogui (drastuh) se establece (avasthanam) en su propia Naturaleza Esencial, en su Verdadera Realidad (svarupe). Entonces, se deja de vivir en lo aparente, en lo falso, en la “ignorancia básica”… Entonces, por fin, uno vuelve a Casa, uno sabe Quién es, uno reconoce lo Real.
O sea, que vivimos alejados de Lo Que Somos. Por eso sufrimos, por eso estamos siempre insatisfechos, por eso vivimos desde la ficción de un ego (que genera karma).
Me acuerdo que a una pregunta que le hicieron a Nisargadatta (un maestro del Vedanta Advaíta) respondió: “Deja de buscar lo que no eres y encuentra lo que nunca has perdido”. Es una forma de resumir los tres sutras mencionados: el Yoga sucede cuando cesa la identificación con lo que no eres y entonces te encuentras con Lo Que Eres y Siempre Has Sido.
Bueno, dejamos ya a Patanjali. Todo lo anterior puede parecer muy profundo y alejado de una práctica “normal” con asanas, respiración, relajación, etc., pero es la dirección del Yoga. No importa si se utilizan unas u otras técnicas, o se explique de forma diferente en base a otros textos (como en el Tantra o el Budismo), pero es hacia Ahí, hacia este núcleo al que debe apuntar todo Yoga.
Es verdad que luego podemos practicar para relajarnos, estirarnos, aliviar el dolor de espalda, calmar la mente, fortalecernos, etc. Pero todo ello prepara, predispone, incita…Son pasos en el camino. Y la Atención ha de estar en cada paso, pero la Intención en el destino, en Despertar a Lo Que Soy.
Ánimo…, entusiasmo…. Sólo un paso de Consciencia, sólo un paso en el Camino tiene más valor y merece más la pena que toda una vida de inconsciencia. Porque el sentido de la Vida no está en tener éxito o estar “agustito” en este mundo siempre cambiante…, sino en vivirlo-trascendiéndolo.
Como es costumbre, me despido con un soneto yóguico, sobre una práctica que realizamos a menudo en las clases.