La meditación durante la luna llena es una práctica que, según las creencias espirituales, se potencia por la energía de esta fase lunar. Aunque no hay estudios científicos que demuestren estos efectos, quienes la practican aseguran que puede ofrecer diversos beneficios a nivel físico, mental y espiritual.
Mujer en pose de meditación Luna llena
Resumen de los principales beneficios que se le atribuyen:
Purificación y Liberación:
Se considera un momento ideal para soltar lo que ya no sirve: hábitos, emociones negativas, relaciones o patrones de pensamiento que limitan.
La energía de la luna llena se cree que tiene un poder curativo. Se utiliza para regenerar el cuerpo y la mente.
Contribuye a equilibrar las emociones y a reducir el estrés pues trabaja y prevalecen aspectos de IDA, que gobierna funciones nerviosas del sistema parasimpático.
Algunas personas reportan una mejoría en dolores físicos.
Conexión y Consciencia:
Al meditar bajo la luz de la luna, se busca una conexión más profunda con el ser interior y con el universo.
Ayuda a aumentar la intuición y la claridad mental.
Fomenta la reflexión sobre el crecimiento personal y los cambios internos.
Manifestación y Abundancia:
Se considera un momento de culminación y cosecha, ideal para reflexionar sobre los propósitos y metas.
Permite visualizar y manifestar objetivos, aprovechando la energía elevada de la luna.
Es importante destacar que la efectividad de esta práctica se basa en la creencia en el poder de la energía lunar y en la capacidad de la meditación para promover el bienestar. Se recomienda realizarla en un lugar tranquilo, preferiblemente al aire libre, y con una intención clara para aprovechar al máximo sus supuestos beneficios.
El Chandra Namaskar, o “Saludo a la Luna”, es una secuencia de posturas de yoga que, a diferencia del conocido Saludo al Sol (Surya Namaskar), está diseñada para calmar y relajar el cuerpo y la mente.
¿Qué es?
Es una serie fluida de movimientos que se realizan de forma lenta y consciente. Mientras que el Saludo al Sol se asocia con la energía solar (calor, actividad, energía Yang), el Saludo a la Luna se conecta con la energía lunar (calma, frescura, energía Yin). Por eso, es una práctica ideal para:
Finalizar el día y liberar el estrés acumulado.
Prepararse para la meditación o para dormir.
Encontrar un estado de paz interior.
¿Qué posturas incluye?
Aunque existen varias versiones, la secuencia clásica suele ser simétrica y se mueve de un lado a otro. Algunas de las posturas (asanas) más comunes que la componen son:
Postura de la Montaña (Tadasana): Para centrarse al inicio.
Media Luna (Indulasana): Estiramientos laterales para abrir el cuerpo.
Postura de la Diosa (Utkata Konasana): Para fortalecer las piernas y caderas.
Postura del Triángulo (Trikonasana): Estiramiento de los costados.
Media Luna Creciente (Anjaneyasana o Sanchalasana): Estiramiento de la cadera.
La secuencia se realiza de un lado, se vuelve al centro y se repite del otro lado, creando un flujo circular y equilibrado.
Principales Beneficios
Aporta calma y relajación: Ayuda a tranquilizar el sistema nervioso.
Mejora la flexibilidad: Estira y fortalece piernas, brazos, columna vertebral y cadera.
Ayuda a conciliar el sueño: Al liberar tensiones, es excelente para quienes sufren de insomnio.
Fomenta la introspección: Es una práctica más meditativa que energética, ayudando a conectar con el lado más receptivo e intuitivo.
La energía de la Luna
El Chandra Namaskar o Saludo a la Luna es una práctica de yoga que va más allá de las posturas físicas, ya que trabaja directamente con las energías sutiles del cuerpo. A diferencia del Saludo al Sol, que genera calor y energía, el Saludo a la Luna se centra en la calma, la receptividad y el equilibrio.
A continuación, se detalla la explicación de las energías que se mueven en esta práctica:
1. Energía Lunar (Yin)
El Chandra Namaskar está profundamente conectado con la energía lunar, que en el yoga se conoce como energía Yin. Esta energía se caracteriza por ser:
Refrescante y calmante: Ayuda a enfriar el cuerpo y a tranquilizar el sistema nervioso, siendo ideal para practicar al atardecer o antes de dormir.
Receptiva e intuitiva: Fomenta la introspección, la creatividad y la conexión con la intuición, a diferencia de la energía solar (Yang), que es más activa y orientada a la acción.
Femenina: Se asocia con las cualidades femeninas de suavidad, fluidez y nutrición, lo que la hace una práctica muy recomendada para las mujeres, especialmente durante la menstruación, para honrar los ciclos naturales del cuerpo.
2. Activación del Ida Nadi
En la filosofía del yoga, el cuerpo posee canales de energía sutil llamados nadis. El Saludo a la Luna está diseñado para activar y equilibrar el Ida Nadi, el canal lunar.
Ubicación: El Ida Nadi se encuentra en el lado izquierdo de la columna vertebral y se asocia con la fosa nasal izquierda.
Función: Este canal gobierna el sistema nervioso parasimpático, responsable de la respuesta de “descanso y digestión”. Al estimularlo, el Chandra Namaskar ayuda a calmar la mente, reducir la ansiedad y liberar el estrés acumulado.
Dualidad: La práctica del Saludo a la Luna, al equilibrar el Ida Nadi, complementa al Saludo al Sol, que activa el Pingala Nadi (el canal solar), creando un balance armonioso entre las energías opuestas del cuerpo.
3. Efectos en el Cuerpo Energético
Al practicar Chandra Namaskar de forma consciente, se busca un estado meditativo que nutre el alma y el espíritu. Los movimientos fluidos y simétricos de la secuencia ayudan a:
Liberar tensiones: Las posturas de flexión lateral y apertura de cadera liberan la energía estancada en estas áreas, que a menudo acumulan estrés emocional.
Fomentar el equilibrio: La naturaleza cíclica de la secuencia, que se repite en ambos lados, promueve la armonía entre el lado izquierdo (lunar) y el lado derecho (solar) del cuerpo.
Cultivar la paz interior: La práctica regular ayuda a sincronizar los movimientos con la respiración, lo que induce un estado de serenidad y bienestar profundo, permitiendo una conexión más íntima con uno mismo.
Cuando predominan los aspectos de Ida, existe una propensión a la interiorización y la búsqueda dentro de sí mismo. Si no se equilibran con la acción en el mundo exterior, se puede caer en una actitud de auto-centramiento y egoísmo que bloqueará la búsqueda espiritual.
Desde la óptica del Yoga, el verdadero adepto es aquel que armoniza su crecimiento interior a través de la meditación con su actividad en el mundo exterior.
Por esta razón, en el Yoga, se ha insistido en la necesidad de equilibrar Ida y Píngala.
Elige tu saludo
A continuación encontrarás algunas propuestas distintas para realizar tu saludo a la Luna. ¿Con cuál te sientes mejor?
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Referencias:
Claves del Yoga, teoría y práctica de Danilo Hernández, Swami Digambarananda Saraswati.
Dentro del Hatha Yoga, Surya Namaskara, conocido como el Saludo al Sol, es una secuencia de doce posturas de yoga que se ejecutan de manera consecutiva.
Su práctica regulariza e incrementa el flujo de las energía vitales y mentalmente, proporciona un estado receptivo y sereno.
Independientemente de la velocidad, los doce movimientos han de fundirse en un solo gesto, fluido y sin interrupciones, asemejándose a la respiración. Este proceso debe mantener una cadencia rítmica y suave que el practicante ajustará progresivamente.
Tres vueltas pueden ser una forma excelente de comenzar el día.
Para su correcta realización, se aconseja efectuarla con el estómago vacío.
Evita forzarte o convertir el saludo en una competición.
Existen dos modalidades para la práctica del Surya Namaskara: con o sin la entonación de mantras.
El término Namaskara se traduce como “inclinarse” o “saludar”.
Los mantras asociados al Saludo al Sol (Surya Namaskar) son cánticos védicos ancestrales que se entonan, de manera audible o interna, a lo largo de las distintas asanas. Éstos sirven para rendir tributo al sol, reconocido como el dador y preservador de la vida.
Cada una de las doce posturas que componen el Saludo al Sol posee un mantra específico asociado. Al integrar estos mantras, la práctica del Surya Namaskara adquiere un ritmo consciente, sincronizado con el canto.
La combinación de la disciplina física de las posturas y la vibración sonora de los mantras potencia significativamente los beneficios energéticos de esta venerable práctica.
Comienza tu saludo
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Sánscrito, traducción y significado
1 ॐ मित्राय नमः – Om Mitraya Namaha: Saludo al que es amigo de todos. 2 ॐ रवये नमः – Om Ravaye Namaha: Saludo al que está luminoso y radiante. 3 ॐ सूर्याय नमः – Om Suryaya Namaha: Saludo al que hace desaparecer la oscuridad e induce a la actividad. 4 ॐ भानवे नमः – Om Bhanave Namaha: Saludo al que ilumina todo. 5 ॐ भगाय नमः – Om Khagaya Namaha: Saludo al omnipresente que se mueve a través de los cielos. 6 ॐ पुष्णे नमः – Om pushne Namaha: Saludo al dador de vida y plenitud. 7 ॐ हिरण्यगर्भाय नमः – Om Hiranya Garbhaya Namaha: Saludo al ser cósmico dorado y brillante. 8 ॐ मरीचये नमः – Om Marichaye Namaha: Saludo al señor del amanecer de infinitos rayos. 9 ॐ आदित्याय नमः – Om Adityaya Namaha: Saludo al hijo de Aditi, la madre cósmica. 10 ॐ सावित्रे नमः – Om Savitre Namaha: Saludo al responsable de la vida. 11 ॐ आर्काय नमः – Om Arkaya Namaha: Saludo al que es digno de alabanza y gloria. 12 ॐ भास्कराय नमः – Om Bhaskaraya Namaha: Saludo a quien nos guía hacia la sabiduría y la iluminación.
La práctica con su bijamantra
Otra forma de integrar la práctica del mantra en el asana es recitando únicamente su bijamantra1:
1 Pranamasana – Om Hram 2 Hasta Uttanasana – Om Hrim 3 Pada Hastasana – Om Hrum 4 Ashwa Sanchalanasana – Om Hraim 5 Parvatasana – Om Hraum 6 Ashtanga Namaskara – Om Hraha 7 Bhujangasana – Om Hram 8 Parvatasana – Om Hraim 9 Ashwa Sanchalanasana – Om Hrum 10 Pada Hastasana – Om Hraim 11 Hasta Uttanasana – Om Hraum 12 Pranamasana – Om Hrama
Explicación
En el vídeo que encontrarás a continuación, tendrás la oportunidad de observar de forma completa y detallada la secuencia propuesta.
Se muestra paso a paso cómo realizar una vuelta tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, explicando con claridad cada movimiento involucrado.
Además, te explicamos cómo sincronizar correctamente la respiración con el desarrollo de cada asana.
La consciencia en la respiración aporta fluidez, equilibrio y conexión cuerpo-mente durante la ejecución.
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Bibliografía y créditos:
Claves del Yoga. Teoría y práctica. Swami Digambarananda Saraswati-Danilo Hernández. https://www.in.yoga/en/surya-namaskar-mantra/ https://www.youtube.com/@VedaVidya Musica: BluBonRelaXon from Pixabay Fotos; Freepik.es
Bijamantra: Semilla. Raíz del mantra. Vibración sonora que tiene su origen en la Consciencia Trascendental. Claves del Yoga. Teoría y práctica. Swami Digambarananda Saraswati-Danilo Hernández.↩︎
La forma y el fondo de cómo vivimos y lo que hacemos se refleja en la meditación.
¿Qué haces durante el día? Pero sobre todo, ¿Cómo lo haces? ¿Cuál es tu grado de presencia o de dispersión? ¿Cómo reaccionas, si es que reaccionas, a las vicisitudes diarias?…
En la meditación aparece lo que ya te sucede,
pero te paras para mirarlo…, para Verte. Aunque, al igual que en discurrir cotidiano, es probable que, consciente o inconscientemente, también en la meditación busquemos fugas, huidas del “insípido presente”: nos dormimos, o nos quedamos “en babia”, o nos enredamos en alguna elucubración, o nos “agarramos” a la respiración para no ver, o nos obsesionamos con la postura, etc.
La meditación no suele ser meditación, sino cierta purificación.
Purifico cuando miro y no reacciono con deseo o rechazo al objeto que tengo delante. Purifico cuando observo con lucidez y ecuanimidad.
Y cuando se ha limpiado al menos bastante “hojarasca”…,
entonces Vemos…o, más bien, sucede el Ver… Aparece el Silencio de fondo…, la Paz de fondo…, la Consciencia desnuda…
Es entonces cuando la meditación sucede…No meditamos… Desaparece el meditador y la Meditación sucede…
“Cuando se neutraliza la influencia de rajas (actividad) y tamas (inercia) la mente se queda inmóvil, como las aguas de un lago en calma. Entonces el meditador puede ver el fondo del lago y se le revela su verdadera naturaleza.”
o, más bien, para empezar a acercarse a lo meditativo, se requiere de un interés por mirarse, un impulso interior de Ver, de querer Comprender. Porque si lo hacemos por curiosidad, por entretenerse, porque esta tarde la tengo “libre”, o porque es una moda, o porque quiero que se me vayan los problemas, o porque he oído que con esta técnica voy a “estar bien”, o porque…, … Sin ese impulso, sin esa “demanda interior” (aunque quizás al principio no sepamos que la tenemos), seguramente lo dejaremos enseguida.
Para meditar
o, más bien, para dejar que lo meditativo se infiltre en mi “casa”, he de quitar obstáculos, premisas, condiciones… He de acercarme con una actitud valiente e inocente, de apertura, de no saber. Pero si no fuera porque me molesta la espalda, o porque se me duermen las piernas, o porque he quedado, o porque hoy estoy muy preocupada por un asunto, o porque es mi cumpleaños, o el de mi abuela, o porque estoy cansada, o porque es Navidad, o porque… No pasa nada. No te molestes contigo misma. No quieras hacer…lo que no quieres hacer. Simplemente aún no ha surgido el impulso, no ha brotado el “ardiente interés”.
ese que invita a pararse y observarse, puede ser una preparación del terreno, puede ser el Tapas o práctica constante que, como dos palitos que se frotan y frotan, haga surgir la chispa que encienda un día la Demanda Interior. El Interior que empuja quizás con preguntas como “¿Quién soy yo?”, “¿Cuál es mi misión en la vida?”, “¿Es posible estar en Paz con cualquier circunstancia?”, “¿Puedo entrar y vivir desde lo No Manifestado, no visto, no olido, no tocado, no escuchado, no pensado?”
Si la meditación dependiese de que todo se arregle, de que se cumplan todas las condiciones que pongo en el “Contrato de mi editación”, de que el mundo se pare 20 o 30 min. porque “voy a meditar”…, entonces ¿cuándo empiezo?
Cuántas más condiciones pongamos a la meditación, más nos alejaremos de ella… O sea, cuantas más condiciones me pongo a mí mismo para Ser Lo Que Soy…,
más me alejo de Lo Que Soy.
Om shanti.
Escrito por José Blázquez, director de la escuela de Yoga Sati.